Segunda Revolución

 

Características de la Segunda Revolución Industrial

Las principales características de la Segunda Revolución Industrial son las siguientes:

  • La expansión económica e industrial no solo se limita a Gran Bretaña, sino que también se produce en países como Alemania, Japón y Estados Unidos.

  • Se introducen nuevas materias primas y fuentes de energía como el petróleo y la electricidad.
  • Evolución de las comunicaciones gracias a la aparición del teléfono y la radio.
  • La productividad se ve incrementada gracias a la implementación de los sistemas de producción en cadena.
  • Surgen nuevos transportes, entre los que destacan los automóviles y los aviones.

Causas de la Segunda Revolución Industrial

Son diversos los motivos que condujeron a la Segunda Revolución Industrial, con un crecimiento industrial y económico que trascendió en diferentes países. Entre los principales factores se encuentran los siguientes:

  • El liberalismo y el papel central de la burguesía contribuyeron al desarrollo industrial de las naciones.
  • La fuerte competencia entre las grandes potencias propició el desarrollo industrial.
  • El colonialismo permitió a las principales potencias abastecerse de las materias primas o inputs que precisaban para sus actividades industriales.
  • El crecimiento industrial estuvo acompañado por una profesionalización y especialización de la mano de obra.
  • El incremento de la población europea favoreció la expansión industrial.

Consecuencias socio tecnológicas de la Segunda Revolución Industrial

El crecimiento de la actividad industrial fue acompañado por un notable desarrollo científico que permitió el acceso a nuevas fuentes y formas de energía.

Asimismo, los avances tecnológicos y científicos también tuvieron un fuerte impacto en los medios de transporte, erigiéndose cientos de miles de kilómetros de vías férreas en Europa y Estados Unidos.

Si bien la Segunda Revolución Industrial representó el triunfo del capitalismo, este sistema provocó descontento y protestas entre las clases trabajadoras. Todo ello hizo proliferar los movimientos obreros, entre los que destacan el socialismo y el anarquismo. Agrupados en torno a sindicatos, las clases trabajadoras reivindicaban unos salarios y unas condiciones laborales dignas.

¿Qué países lideraron la Segunda Revolución Industrial?

La Primera Revolución Industrial consolidó a Gran Bretaña como la principal potencia económica. Sin embargo, las avances técnicos y científicos terminaron expandiéndose a otros países como Estados Unidos y Alemania.

Así, Estados Unidos experimentó un gran crecimiento gracias a la amplia disponibilidad de materias primas, al desarrollo del ferrocarril y a su fuerte influencia en América Latina.


Otro país que también sufrió una gran transformación fue Alemania. Tras su unificación y debido a las políticas proteccionistas, Alemania vio cómo su industria se expandía hasta superar a Gran Bretaña como principal potencia industrial europea.

Pero, la transformación más espectacular fue la de Japón. El archipiélago nipón, que prácticamente había estado anclado en el feudalismo, incorporó en buena medida la cultura occidental a su sistema político y económico durante la era Meiji. Todo ello supuso una fuerte modernización e industrialización del país impulsada por su gobierno.

Principales inventos de la Segunda Revolución Industrial

Por lo que se respecta a los medios de transporte, cabe destacar la irrupción del automóvil y del avión. Si bien, Daimler y Benz crearon el primer automóvil propulsado por gasolina en 1885, su expansión se debe al industrial estadounidense Henry Ford.

En este sentido, cabe señalar el automóvil modelo Ford T, un vehículo producido en masa a precios asequibles por la Ford Motors Company. Gracias a los procesos de producción del Ford T, era posible fabricar automóviles con rapidez y a bajo coste.

El ferrocarril experimentó un fuerte crecimiento especialmente en Gran Bretaña, pero también destacó la llegada del tranvía eléctrico en los núcleos urbanos. Fue en 1881, cuando la ciudad de Berlín dispuso del primer tranvía.

En cuanto al transporte marítimo, el acero se convirtió en el principal material de fabricación de barcos, que pasaron a ser propulsados por turbinas de vapor.


El ferrocarril: un nuevo modo de transporte

ferrocarril

Una de los efectos más importantes de la Segunda Revolución Industrial podemos encontrarlo en los transportes. Durante esta nueva época el mundo de los transportes se modernizó, acortando distancias y reduciendo el coste. Ello significó la posibilidad de poner en contacto mercados hasta el momento no mantenían ningún tipo de relación. Por tanto, se facilitó tanto el transporte de personas como el de mercancías, lo que acercó países, pueblos y culturas.

La ferrocarril fue el medio de transporte que simbolizaba esta nueva época. Una época basada en la fe en la tecnología y en la posibilidad de superar todos los límites. Un dato que demuestra esta importancia. En 1840 existían menos de 4.000 kilómetros de vía; en 1870, en Europa se superaron los 100.000 kilómetros y en Estados Unidos los 70.000.

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